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El sexo con muñecas, nada recomendable

El sexo con muñecas, nada recomendable

Sexo con muñecas sexuales  en Barcelona

Mucho han evolucionado, desde el desembarco de Normandía cuando Hitler las mandó hacer para sus soldados en la segunda guerra mundial, en cuanto a tacto, movimiento de articulaciones, pelo y funciones las muñecas hinchables, o como le llamaban los marineros antiguamente “dama de viaje”,desde que los japoneses las introdujeran en el mercado.

Sus articulaciones y movimiento mucho más acertados, más pensados para las posturas deseadas por los caballeros que gozan de practicarlas, para los hombres más solitarios en la práctica sexual. Para mi opinión, siempre abierta y tolerante, no deja de ser una paja de toda la vida, pero me hago la pregunta, ¿ese acto figurara en el código de pareja como infidelidad?

El sexo con muñecas, nada recomendable

Recientemente en España están creando sensación como algo muy novedoso, pero no hay que olvidar lo antigua que es esta forma de practicar sexo, ya por los años treinta Alemania las tenía como parte de su proyecto para hacer su ejercito así como Japón para sus marinos, por el largo periodo de tiempo que estaban sin contacto con mujeres.

El alivio sexual ha existido siempre, mucho más en un ambiente exclusivamente de hombres, y con estas muñecas su único objetivo es saciar esta carencia femenina.

¿Serán en Japón sustituidas por la famosa almohada de amor?

No deja de ser curioso el hecho de que un hombre desee tener sexo con una muñeca en sustitución de un ser humano, habría que estudiar mucho para saber las causas y consecuencias, en ningún caso a mi me parece apropiado puesto que hasta día de hoy siempre he tenido claro que el sexo de pago no es sólo una penetración al uso, se nos va al carajo la sensibilidad.

La teoría de que el mundo del sexo da mucho de si viene a reafirmarse con estas muñecas, o replicas humanas de silicona.

Fantasía sexual, entretenimiento, diversión… cada uno le da la definición más adecuada a su criterio.

En Barcelona un periodista ha querido probar la sensación, a medio gas puesto que no quiso sexo, de estas muñecas y su sorpresa, según he podido entender en su artículo que os dejaré para leer , no fue especialmente grata: la peluca se le caía, los ojos miraban uno al norte y otro al sur, la teta le salían pompas similares a las de los chicles, los brazos parecían amoratados, según la explicación de la encargada por desteñir el tejido sobre la silicona….supuestamente un desastre digno de lástima.

Os paso link http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170225/196480602_0.html

Curiosas las imágenes.

No dejan de ser un simple instrumento para cumplir fantasías, como otra cualquiera, nada que ver con perversión ni problemas de socializarse, como en algún artículo he leído, seamos realistas, no es para tanto, cumplen su función y sirven para quien quiera cumplir su fantasía, un complemento más para la vida erótica de una persona.

Lo mejor de todo es que no te traerá ninguna consecuencia negativa, si eres fiel a la protección e higiene estrictamente necesaria.

También es bueno para los que quieren introducir el tercer invitado y no se atreven hacerlo en persona, sería la mejor manera de decidirse e introducirse en los tríos.

El sexo con muñecas, nada recomendable

Tenemos que darles también buena nota a estas muñecas en su maestría para los que se inician en el sexo, ya que pueden practicar y llegar a ser expertos en posturas sexuales a la hora de encontrarse con una mujer real. Desarrolla tu imaginación y practica con una muñeca todas las fantasías posturales ella no te pondrá nota, serás siempre uno más.

Siempre que se usen por propia libertad y curiosidad es perfecto, pero si lo haces para evitar relacionaros con el sexo femenino o como sustituto de vuestra pareja e incluso notas algún tipo de afecto al repetirlo con la muñeca, deberías consultar a un profesional para tener un buen asesoramiento, lejos de querer juzgar, simple opinión.



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